4 de abril de 2010

LA TRADICION QUE SE APAGA


Fotografía enviada por Yolanda Madrigal.

Como si de un gran hachero se tratara, la tradición, los ritos y costumbres de Fuentemolinos, van apagándose o perdiendo luz.

En unos casos, impuesto por la baja plantilla de sacerdotes, que obliga, en concreto a nuestro párroco a realizar la Semana Santa en 5 pueblos, con lo que tiene que eliminar alguno de los actos religiosos, por ejemplo el Vía Crucis de Viernes Santo, o aglutinarlos en una sola ceremonia: Pasión, Adoración de la Cruz y Carrera ...

En otros casos, por la poca asistencia de fieles, como ocurre con la Vigilia Pascual del Sábado Santo.

Pero tenemos algunas pequeñas tradiciones que están a punto de desaparecer por la falta de empeño en conservarlas, como son: El toque de la carraca para llamar a los oficios del Viernes Santo, que voceaban los niños alrededor del pueblo: "A los Oficios", "A la Carrera" ... 
La petición de donativos de las niñas cantoras con el Santo Cristo, que repartían las rifas para el sorteo del lechazo, ... que a falta de una teoría más fiel, suponemos que se hacía para acercar el espíritu de la Semana Santa a los enfermos, y como medio de financiar los gastos de la Iglesia, y que para la familia a la que  tocaba lo sorteado, suponía celebrar el día de Pascua o los siguientes con mejores viandas.


Pero la tradición que más sentimos perder, es la de las niñas cantoras. Hemos perdido la voz angelical, emocionante y emocionada, de nuestras hijas, nietas ... que contaban cantando La Pascua. Tenemos la esperanza, que las mujeres cantoras (gracias por seguir cantando tan bien), que  fueron madres hace mucho tiempo, y empiezan a ser ahora abuelas, recuperen con sus nietas la tradición perdida.

También se había perdido el canto del Miserere y  Admirable, y se ha recuperado.